Instituto Paz y Solidaridad Serafín Aliaga de CCOO | 23 febrero 2024.

Una transición justa debe tener como principal objetivo la igualdad real

    Para CCOO, todos los días son 8 de marzo y por ello seguimos recordando la importancia de determinados planes y acciones para la igualdad real, porque en CCOO #TenemosUnPlan. Desde las secretarías confederales de Mujeres, Igualdad y Condiciones de Trabajo y la de Transición Estratégica y Desarrollo Territorial queremos poner de manifiesto la importancia que tiene el Plan de Reconstrucción, Transformación y Resiliencia para las mujeres, considerando que, uno de los objetivos que persigue es poner fin a las barreras estructurales que dificultan el acceso de las mujeres al mercado laboral en igualdad de derechos y condiciones. 

    11/03/2022.
    8M 2022

    8M 2022

    El principal reto de este plan es impulsar una transición justa que favorezca un modelo de desarrollo sostenible, al mismo tiempo que maximice las oportunidades económicas, la inclusión social y los derechos y protección social para todas y todos sin dejar a nadie atrás. Siguiendo las directrices de la OIT, las políticas deben ser diseñadas e implantadas con una clara dimensión de género. De este modo, se tendrá en cuenta en el diseño de las políticas el impacto que estás tendrían al aplicarlas a hombres y mujeres de modo que no generen discriminación alguna.

    Para lograr esto, el plan se configura mediante 30 componentes que con distinta intensidad contribuirán a reducir la brecha de género. De forma concreta, hay seis componentes que pueden tener un impacto directo en la reducción de esta brecha: Plan de rehabilitación de vivienda y regeneración urbana, Plan nacional de competencias digitales, Plan estratégico de impulso de la formación profesional, modernización y digitalización del sistema educativo, Plan de choque para la economía de los cuidados y nuevas políticas públicas para un mercado de trabajo dinámico, resiliente e inclusivo.

    El diseño de estos planes se realiza con el objetivo de impulsar la modernización del sistema productivo a través de la adquisición de competencias digitales y del impulso de la economía verde y la transición ecológica en todos los sectores y ocupaciones, vectores de los cuales las mujeres no pueden quedar al margen. 

    Por otra parte, la preocupación por la sostenibilidad y el cuidado del planeta ha sido una de las lógicas que ha presidido el feminismo desde hace décadas. En este sentido, el plan otorga un trato especial a los cuidados poniendo a las personas y la vida de estas en el centro y manifiesta la necesidad de reforzar las políticas de atención a la dependencia impulsando el cambio en el modelo de cuidados de larga duración hacia una atención más centrada en la persona.

    En el objetivo de no dejar a nadie atrás, la adquisición de competencias digitales básicas es fundamental para el conjunto de la ciudadanía, y en el caso de las mujeres, esta necesidad toma una mayor dimensión, ya que de no hacerlo se incrementaría la brecha digital de género. La digitalización es una herramienta de progreso y avance en términos de igualdad y no puede, en ningún caso, aumentar la desigualdad existente en la actualidad.

     

    Para que todos estos procesos tengan éxito deben acompañarse con la necesaria cualificación y recualificación de toda la población, y en el caso de las mujeres, facilitar una orientación que prevenga la segregación de género y se acabe con el sesgo en la contratación, ya que aunque la formación de las mujeres es superior, estas tienen peores condiciones laborales. Para ello, una medida es la de conseguir el reconocimiento de la cualificación en el sector de cuidados, una cualificación que muchas ya tienen, pero que no está reconocida oficialmente y con ello, lograr la mejora de sus condiciones de empleo y salario.

    También se centra en el refuerzo de la lucha contra las violencias machistas extendiendo y haciendo accesibles los servicios de atención integral; esto lo hace desde una doble vertiente, por una parte a través del plan “España te protege” y, por otra, a través de un servicio de orientación socio-laboral destinado a mujeres víctimas de violencia de género y de trata con fines de explotación sexual. Estos son planes necesarios para acabar con una de las mayores pandemias sociales y que ya ha dejado en nuestro país a 1.132 mujeres asesinadas desde 2003.

    De la misma forma, incorpora medidas específicas diseñadas para ejecutar en municipios pequeños y áreas rurales, por lo que incidirá de forma directa en la cohesión territorial y social, y en garantizar la igualdad de derechos de la ciudadanía en cualquier lugar, lo que conlleva beneficios para el conjunto de la población, y que tiene una mayor relevancia en las zonas rurales donde los medios son más escasos. 

    En resumen, una transición justa debe tener como principal objetivo que la igualdad real de derechos y oportunidades esté presente en todas las políticas y medidas para procurar que las transformaciones que se están dando en el mundo sean justas para el conjunto de la sociedad y nadie se quede atrás.